Es para vos si
- Tenés un negocio, un equipo o una responsabilidad que no podés soltar: empresarios, profesionales, dueños de negocio, trabajadores con alta exigencia.
- La preocupación te ocupa la cabeza aunque las cosas vayan bien, y te está costando el sueño, la concentración o estar presente con los tuyos.
- Tenés crisis de ansiedad o ataques de pánico —el corazón se dispara, te falta el aire, sentís que perdés el control— y querés que se trabajen en serio, no que te digan «respirá hondo».
- Querés un trabajo serio y personalizado, y podés dedicarle una hora por semana más una práctica corta.